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Nuevos modos y medios para la expresión escrita

En este post Sergio Troitiño entrevista a Lindsay Clanfield, formador y autor de materiales de ELT, con motivo de su participación en las VII Jornadas didácticas de Difusión para profesores de ELE en Madrid. Esperamos que te guste.

Nuevos modos y medios para la expresión escrita

En unas cuantas palabras… ¿quién es Lindsay Clanfield?
Soy autor de materiales didácticos y formador de profesores. Soy inglés de origen, pero crecí en Canadá y actualmente vivo en España. Enseño español en Elche, y dedico gran parte de mi tiempo profesional a la formación en línea y a la consultoría. He escrito manuales para estudiantes de inglés y libros de metodología para profesores. Un par de mis libros han sido galardonados (Dealing with Difficulties, publicado en Delta, y Global course, en Macmillan).

¿Deberíamos prestar más atención la didáctica de la expresión escrita? ¿Por qué?
Creo que los profesores prestan mucha atención a enseñar la escritura. Si están preparando a sus estudiantes para un examen, tienen que dedicar tiempo a practicar la escritura. Sin embargo, durante los últimos treinta o cuarenta años hemos estado prestando mucha más atención a la destreza de la expresión oral. De hecho, es lo que más demandan los estudiantes. Y, durante mucho tiempo, la enseñanza de lenguas no lo “hizo” del todo bien con respecto a la expresión oral. Aunque eso ha cambiado, en mi opinión.

Pero, ¿qué hay en cuanto a la escritura? No es que los profesores no estén trabajando esta destreza en sus clases. Lo que más me interesa es el tipo de escritura que les pedimos a los estudiantes que hagan.

¿Tiene la expresión escrita alguna ventaja para el aprendizaje de lenguas que no tenga la práctica de otras actividades de lengua? ¿Cuáles?
La escritura es una muy buena manera de procesar aspectos de la lengua que aprendes. Te da más tiempo para centrarte en hacer bien lo que estás haciendo, en ser más preciso y correcto. Además puedes volver más tarde a revisar un texto y mejorarlo, lo cual no sucede en la expresión oral. Entonces, en ese sentido, la escritura ofrece una gran ventaja.

Sin embargo, ¿de qué tipo de escritura estamos hablando? ¿De la descripción de tu familia? ¿De un correo electrónico formal? ¿De un texto argumentativo de tipo académico? Ese tipo de escritura hace años y años que se practica en las aulas de idiomas. En todo esos casos le pedimos al estudiante que se prepare y reflexione sobre su escritura. Le pedimos que elabore un primer borrador y, luego, que lo corrija. Y nosotros nos centramos en los errores. Todo esto ayuda al estudiante a mejorar su competencia lingüística en general, incluyendo otras destrezas.

Pero muchos estudiantes perciben este tipo de prácticas como una tarea rutinaria y tediosa. Además, les resulta difícil centrar su atención en tipologías textuales como las mencionadas. Nadie duda de que son importantes, particularmente para los exámenes, pero en mi experiencia les resulta cada vez más difícil acometer este tipo de prácticas. Y no, no es porque no escriban, por que sí escriben, solo que escriben otras cosas.

En tu conferencia hablarás de “nuevas escrituras”. Cuéntanos un poco más sobre el tema.
Lo cierto es que en la vida cotidiana escribimos mucho más de lo que solíamos. Escribimos más correos electrónicos, más comentarios, más mensajes de texto y muchas otras cosas cuya principal característica es ser instantáneas. No planificadas. Piensa si no en todos los mensajes de Whatsapp que tú, tus amigos o tu familia enviáis. ¿Cuántos mensajes escribe el usuario medio de estas tecnologías cada día? ¿Cuántos de ellos son planificados? ¿Qué hay de los comentarios, reseñas y otras cosas que la gente escribe en línea? ¿Son planificados? La escritura, gracias a los dispositivos móviles que usamos, se ha convertido en algo más parecido a la interacción oral. En realidad, comparte muchas características de lo oral. ¡Si incluso tratamos de compensar la falta de emociones del medio con el uso de emojis e imágenes! Y, lo más importante para el profesor de lengua, este tipo de escritura contiene –incluso la que producen los usuarios nativos de una lengua– un número mucho mayor de errores. Y esos errores, como los errores en la expresión oral espontánea, son tolerados.

Pero no enseñamos de esa manera.

¿Por qué el título tu conferencia en las Jornadas de Madrid “Escribir reinventando”?
En mi conferencia quiero poner la atención sobre esos nuevos tipos de escritura y situarlas en una perspectiva más amplia de cómo nuestra escritura ha ido cambiando a lo largo de la historia. Mi argumento no es que deberíamos ignorar los tipos de tarea de escritura tradicionales en la clase de lengua (escribir una carta, un texto argumentativo, etc.), sino que además ahora deberíamos incluir nuevos tipos de actividades de escritura que reflejen los tipos de escritura que los estudiantes están practicando en su propia lengua todo el tiempo. Eso significa que le demos más importancia a la fluidez que a la corrección (o precisión) en la escritura. También significa reproducir actividades en la clase que a los estudiantes les gusta hacer fuera de la clase. A eso precisamente le llamo yo reinventar la escritura. Y espero que los profesores que asistan a las Jornadas saquen algunas ideas útiles sobre todo esto.